23 de febrero de 2014

Somos uno


En lo personal detesto hablar de religión o política a pesar de tener una clara postura respecto a ambas cosas. No lo hago debido al fanatismo absurdo de las personas.
Las opiniones deberían de ser subjetivas, sin embargo es molesto cuando estas se quieren monopolizar y no tomar en cuenta las distintas tendencias.
He pensado que la política es sucia, degrada a las personas. Cuando no se es tolerante y no se respetan las distintas ideas, esta tiende a romper todo lo que se le atraviese a su paso para tomar su cauce, como si se tratase de un rio salvaje. Tiende a cerrar puertas, a sepultar oportunidades.

Aunque esto no es lo mío, quiero expresar que es lamentable la situación actual de nuestra Venezuela, como si fuera poco todo lo que vivimos. Es difícil sentirse indiferente a la situación, pretender que todo esta bien y nada pasa, cuando en realidad no es así.

Detesto toda forma de poder, la autoridad; ambas muchas veces se ejercen erróneamente, regularmente los que están al frente no están aptos para ello.
El que piensa distinto se condena, el delincuente se ampara; esto pareciera una regla universal, en mi país se ve a diario.

Venezuela tiene infinidades de recursos, grandes cualidades para estar a la altura de los grandes, mucho talento por explotar; sin embargo no se le da el apoyo, la oportunidad, no queremos que el país avance.

En vez de luchar entre nosotros mismos, de condenarnos, debemos de apoyarnos y ayudarnos a salir adelante en conjunto, trabajar en pro de el y no destruirlo.
¿A quien le hacemos el daño? A nosotros mismos…
La manera mas correcta de solucionar todo en la vida se basa en el dialogo, la igualdad y tolerancia, sin embargo nada de esto se cumple.

Da impotencia ver derramar tanta sangre de venezolanos, vidas que se pierden, luces que se apagan, ilusiones que se quedan solo en ilusiones y no es la solución, no es la salida.

No se trata de una guerra, se trata de que todos los queremos vivir en paz, con igualdad social, inclusión, que la calidad de vida sea mejor. Donde haya oportunidades para todos indistintamente del color de nuestra camiseta o tendencia política.
Así como cuando nos unimos para apoyar a la “Vinotinto”, así debería ser todo el tiempo.
Unidad, solo eso.

La bandera es para todos los venezolanos, es tricolor, no de uno solo; entonces no deberíamos polarizarnos. Todos entramos en este gran país, simplemente queremos paz.

¡Somos hermanos, somos uno!



22/02/2014


 http://www.youtube.com/watch?v=tGgyhOzuE6w&feature=share